jueves, 11 de noviembre de 2010

Germinar

Si percibo el fuego
emergiendo
de la profundidad
de la selva
del bosque
del mar
del viento
del ojo del caballo
el vientre
o
el león
Yo, responderé:
Con un grito intenso
desbordando los limites del lenguaje.
Responderé:
Mezclándome con el grito,
siendo el calor
lava pura del volcán.
Vida mía,
no dudes,
no conmigo.
Yo responderé,
que con la tierra
y las semillas
germinaremos la vida

Magia nativa

Todo lo que pueda significar con palabras, por mas magnificas que sean, delicadas y femeninas palabras que acarician, nunca abrazaran el elixir místico de la vida, la esencia mas pura detrás de la palabra.
Alguna vez, bebí del néctar, del vientre de la tierra tome la sangre de caballo, buscando descubrir, más y mas rincones laberínticos de este mar inmenso en el que como espejo de cristal, me veo reflejado.
Traducirlo a palabras, ensuciarlo con una bella envestidura, coronada y escondida.
Hoy, no siento, ya no siento hacerlo.
Silenciar en el universo, me llevo a confundirme con el.
Bendito día en el que calle.
Benditos, todos los días.
Vida mía,
ya no te quiero perder.
Quiero a mi cuerpo
al corazón
limpios,
desbordando luz:
La magia nativa,
energía milagrosa,
don de curar,
Sol de soles,
dichosa posibilidad de amar.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Gota arácnida que baila

Siempre
Siempre te quiero.
Lamentablemente
amo el brillo
con todas sus sombras.
La seguridad combativa
amenazante
que brota y me vive como la sangre.
La duda de toda la existencia,
de mis ojos.
La duda de vos, de mi.

El sol que trajiste escondido
esperándome
en silencio, en algunas de esas noches,
benditas noches,
donde nos aventuramos en la selva del espejo.
Ocultando tu verdad,
el fruto inmaduro y verde
que naciste para mi:
La vida
con insondable hermosura
que amaneciste para mi,
y que juntos
convidamos todos los días.

La luna
que con tiniebla escondiste
sutil y ferozmente
detrás de aquel sol,
que supo ceder toda,
toda su luz
a los pasos sin fondo de la noche.
A tus laberínticos ojos,
al dolor que enmaraña esta soledad
que apenas comparto contigo.

La bendición pura de haber nacido,
una maldición que perdura
mientras estas vivo.

A tus dioses vientos
que despiertan
y destruyen.
A tus dedos,
deseos de aire
que ahogan
cuando estas
y cuando no.

A tu lengua
animal sin cadena
que ladra veneno y dolor,
que esconde lagrimas,
un mar
bajo el corazón.
A tu lengua de fuego,
que alumbra, entibia y calienta.
Que quema
y todo vuelve al fuego.

A tu mirada de aire celestino,
caricias blandas caen como plumas
al aposento de los dioses
que esconde tu piel.

Siempre,
por sobre todo
te quiero siempre.
Con tus
multifacéticos formas y caras:
Enigmáticas
como las mías

martes, 9 de noviembre de 2010

La claridad de la sombra

Tengo
dos pies
ligeros y hábiles.
Pies buscadores
que me llevaron a vos.
Tengo
dos manos
con las que toco
palpo
acaricio
los espacios
eternos de tu piel.
Tengo
dos ojos
con los que te miro.
Dos pequeños espejos
de lo que la vida
sembro aquí adentro.
Pero sabes, amor:
Tengo
también
dos caras.
Un invierno para cada primavera.


Tengo
dos pies
con los que escapo
me alejo de mi, de vos
de todos.
Tengo
dos manos
con los que
desgarro pieles
araño con salvajismo
los sueños de los otros.
Manos con las que ahorco
y me lastimo.
Tengo
dos ojos
con los que convido
el reflejo oscuro
de los huracanes siniestros
laberínticos cielos negros
del interior de mi cuerpo,
en lo profundo de este
pequeño
efímero insecto que soy.



(Tengo
al universo
enteramente abismal
en mi:
De estos ojos para adentro:
Todo en mí).

El oscuro del Ojo

Diosa del reino de Hades.
Reliquia peligrosa.
Sepultamiento de los tiempos
Eternos.

Dime, luz oscura
¿A que has venido a este mundo
de tierra,
de verdes ancestrales
y flores
que es mi cuerpo,
mi jardín oscuro
en el corazón compartido
del alma?

¿A que caíste de los cielos
de mi infancia
y mis vidas,
inocentes caricias,
que creí perder?

Pequeña gota oscura.
Gota pequeña y negra.
Infinita caída
eterna
al pozo ciego
de tus ojos.

Dime
pequeña
gota
¿Tienes algo,
algo mas para mi?

miércoles, 3 de noviembre de 2010

La espuma al cielo

Ahora que te tengo enfrente, aunque mi corazón, mi persona entera lo implore a llantos violentos, infantilmente desgarradores, no podría, hermoso fruto lejano, hija del cielo blanco y puro que se deslumbra a escondidas, amor, amor, no podría hablar de cualquier, cualquier otra cosa. De las mesas, de mis piernas, de la sabiduría de los árboles. Aunque el universo, el sol, la vida.. Aunque, haya otras, historias que contar, momentos bañados en gloria virgen y celestina, estrellas que reencarnar con tu lengua, con tus ojos que reviven el fuego de estas palabras al rozarlas, al tocarlas. Aunque todos los símbolos que alguna vez nacieron, fueron escritos, creados. Aunque toda, toda la tierra.. Tu, mujer, lo rebalsas todo.
Eres el mar desbordándose entero, en tu cuerpo que es la copa del cielo, mojando todas las caras, que son tu vasto universo verte, terrenal. Campo de girasoles que como yo, buscamos la luz, la miel en los ojos que miran como vos miras.
Eres la vida, con su envestidura divina, floreada de misterio. La imponente aurora que destella con furias de amor el agua que moja los rincones, cada esquina abismada de las gargantas del mundo que llevan a mi corazón.

Animal

No me comas.
No me muerdas
ni cocines.
No me mates.
No me críes
en una jaula.
No me mires
ni acaricies
cuando el alimento
dejas caer
en aquel plato sucio
del que todos comemos.
No observes
ni evalúes.
No midas mi peso,
mi precio.
No me vendas
y vendas
y vendas
para que otros
cometan conmigo
las mismas
oscuras formas
con mi vida
mi cuerpo
mi dios.


Yo te he comido.
De tu ser me he alimentado.
Yo te mate.
Todas las veces, te mate.
Te crié.
Te acaricie, mascota
del infierno que es el hombre.
Yo te di de comer
Yo te di agua..
Yo no te di nada.

Nada.

Vi a otros criarte.
Los vi evaluarte,
venderte.
Los vi encerrarte.
Los vi comer
y matar
y matarte,
matar a todos.

Los vi,
y mis ojos.
Me vi,
y mis ojos
lloraron
culpa
dolor
pena
y amor.
Lloraron por ti,
por mi
y por todos,
todo.

Con mi cuerpo violente el tuyo.
Te devoré sin asco.
Con los ojos de mi alma
(Los ojos)
te sentí,
y con mi corazón
del universo entero
te abrasé y ame
animal, hermano.

Por eso,
junto a tu lado
canto
al oído de este planeta:
No me comas.
No me muerdas
ni cocines.
No me mates
ni me críes…
No levantes las paredes de tu jaula.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Naces cuando naces

Siento como la relación entre el edificio que hiberna mis deseos de fuego, y el cuerpo compañero que junto a mì camina, esta empezando levemente a mutar. El lazo tan presente en los tiempos de vida contada por el minutero, sede con madures a mi crecimiento, a la evolución de mis alas de aire y agua. Aquella cadena, aquel hilo fino y delgado, mirada invisible.. Aquel fenómeno que me liga a vos, que me conecta con este lugar que sos, ya no quiere lastimarme ni sangrarme. Reinó en mis primeros años de soledad ausente, de inocencia virgen, para luego caer en mi, con todo el peso de la aurora gris. Reinó, para luego marchitarse conmigo, y así, una vez atravesada aquella tormenta vil y fría, de caricias ásperas y sutiles roces de miel sucia, resurgir juntos del fuego. Percibo con ágiles sentidos, el espacio ahora me abraza, me contempla con una llanura plena, dibujando a pinceladas un valle calmo, sereno, estancando en sus ojos.
Yo he caminado con pies torpes, ciegos y despiertos, el sendero de la vida. Yo he caminado, infantil, animal, abiertamente. Caminado, hasta llegar a ningún lado. Es lindo enfrentarse a tu cicatriz cortante, a tu piel de cemento y vidrio, a tu estomago sin techo, el pulmón de aire en el centro de este castillo convidando el aroma que me conquisto. Recuerdos.. Es lindo, porque ya no quieres matarme. Trajiste para mi, sombras, pasos perdidos. Sacudiste con tus formas, mis raíces fuertes, tentaste mi alma al agujero ciego. Llenaste mi universo, de vacío. De tiempo, de mentira, de caras.. Todo. Todo, todo, todo, para desde la oscuridad, la rabia desaforada y agobiante, desde el ojo insaciable de aquel huracán mudo, maligno.. Todo, todo, todo, para ver, ver la luz de esta enseñanza, del dichoso y ancestral camino, el reflejo del sol en mis ojos que te miran, y agradecidos, en silencio todavía te aman.